sábado, 8 de marzo de 2014

El padrómetro

Soy un tipo que le gusta “medir” cosas. Hay teorías bastante fuertes que indican que con solo pesarse todos los dias, uno baja de peso (si es lo que quiere). A mi me gusta correr, y desde que empecé quise buscar el reloj (no me gusta correr con celular) que me diera la mayor cantidad de información posible. Encontré uno (el Nike Sportwatch) y ahora sé en todo momento a qué ritmo voy, qué distancia vengo corriendo, para saber cuando dar vuelta, y como viene el ritmo cardíaco, para saber si puedo “apretar” el paso o sigo como vengo.

NikeDashboard

También me gusta medirme en el tema finanzas, no es que lo haga bien, pero gracias a una serie tips he podido llevar un registro familiar de gastos, etc.

Obviamente esto de medirme sirve en la productividad en el trabajo. No es que lo haga obsesivamente todos los días pero los Lunes, por una reunion que tenemos, analizo la productividad de la semana anterior.

Esto me lleva a querer tambien medirme como padre. Cómo sé si lo vengo haciendo bien? No estaría bueno tener un dispositivo que nos mostrara cómo venimos? qué nos marcara cuando le erramos y cuando lo hicimos bien? Cuando “sin querer” acabamos de hacer algo bueno como ejemplo para nuestros hijos, y también cuando no?

La buena noticia que tengo para todos los padres es que ese dispositivo existe, y es tu propio hijo. Es muy preciso por lo que puede que alguna lectura que hagamos no nos guste. Como todo dispositivo de precisión, no es fácil saber leerlo, hay que tratar de entenderlo de a poco, pero si nos esforzamos vamos a obtener excelentes lecturas de el.

No voy a dar una fórmula para poder entender a estos dispositivos, pero si contaré algunas lecturas que yo he hecho de los mios.

Juan tiene 2 años y poquito, es bastante vago para hablar, su hermana a su edad hablaba mucho mas, pero dicen que las nenas hacen eso, nos humillan desde chiquitas. El tema es que Juan, si alguien estornuda y el lo escucha, grita SAÚ! (salúd) desde donde esté. Y si el entrega algo y alguien le dá las gracias el balbucea un “de nada”. Josefina (cumple 6 en un mes) también tiene todos esos buenos modales que hacen que un padre se enorgullezca. La última vez que fuimos al super le compré un bombón, me pidió para comerlo en seguida de pasarlo por la caja y cuando le sacó el papel lo primero que hizo fué preguntarle a la cajera si tenía basura. Yo no pasaba por la puerta del super al salir.

Son muy cariñosos entre ellos. Cuando Jose llora por algo, Juan va a a abrazarla y consolarla (con sus propias palabras).

JoseJuan

En esta foto la madre había rezongado a Juan, y el corrió a los brazos de la hermana (véase la cara de reprobación de la hermana hacia la actitud de la madre) .Eso habla de buenos valores inculcados, porque también son cariñosos en general, con nosotros, los abuelos, tios, etc.

Pero este post no es para sacarme cartel del padre del año, porque como mencioné antes, el dispositivo puede darnos señales de que estamos haciendo cosas mal. Por ejemplo cuando lloran desconsoladamente por algo que para nosotros (los grandes) es una tontería.

El fin de semana pasado por ejemplo, estábamos en la playa con otros niños amigos, y estábamos jugando a la pelota (grandes y niños). La estábamos pasando entre todos pero Jose quería agarrarla y no la pasaba. Los otros niños la miraban, se aburrían y yo le decía que la pasara o no jugara, y así fué que no la dejé jugar mas y ella, obviamente, se puso a llorar.

El padrómetro me dió -10 (menos diez). Cómo no me dí cuenta de actuar distinto? sobre todo teniendo en cuenta algunas dificultades de Jose para expresarse o cambiar de juego? Seguramente si me hubiese sentado con ella un rato y hablar de lo que ella quería hacer y le explicaba lo que estábamos haciendo los otros íbamos a llegar a una mejor solución.

En fin, en el momento no lo pensé, pero dado que el padrómetro me dio -10 espero poderlo corregir para una próxima vez.

Obviamente hay muchísimos ejemplos, de los buenos, y de los no tanto. Lo que voy a decir es una obviedad y va a sonar hasta demagógico, pero hay que tratar de ponerse en el lugar del niño. Pero ojo, no creo que haya que ponerse en su lugar para entender plácidamente que lo que hace “lo hace porque es niño”, hay que ponerse en su llugar para tratar de entender por qué algo es tan importante para ellos, y tratar de explicarles como para que ellos entiendan el por qué de las cosas.

En el peor de los casos, siempre está el recurso de la palmada. Hay veces, donde las palabras no sirven, o lo que quieren hacer los pone en un riesgo inimaginable por ellos. Para esos momentos hay que guardar el dictador que llevamos dentro y terminar todo con un simple pero eficiente “no! porque yo digo, y se acabó!”.

Ya saben, el padrómetro lo tenemos todos en casa, asique es bueno empezar a usarlo. Si no lo usamos es como tener un reloj o un termómetro en un cajón, no sirve de nada.

3 comentarios:

Ale dijo...

Seba!!! que lindo lo que escribiste. Me encanto y parecio tal cual todo lo que pusiste. El blog se tendría que haber llamado "Memorias de un PADRAZO primerizo"..pero claro, capaz quedaba medio de pillado el nombre ;)

Santa Cruz dijo...

hace rato no leia blogs, quizas por esa cuestion de las redes sociales los blogs dejaron de serlo, hasta yo abandone el mio...
lo que leo me encanta y como llegue aca buscando la solucion de la practicuna leere de a poco lo anterior. Besos desde el sur!

Mayda Kurdian dijo...

Muy bueno Seba,! El promedio de tu padrometro esta bien arriba jajaj