lunes, 10 de agosto de 2009

El día que perdimos la identidad

No se cuando fué… creo que incluso empezó a manifestarse antes de que naciera Josefina. El hecho es que ya no somos Seba y Vivi sino que somos el padre y la madre de Josefina. No solo cambió como se refieren hacia nosotros sino que, por ejemplo, cuando vamos a Maldonado a visitar a nuestros padres (los abuelos de Josefina) ahora salen a recibirnos ni bien escuchan el auto. Y disimulan bastante bien, auqnue todos sabemos que no salen ni por Vivi ni por mi, sino que por nuestra hija.

Pero no solo los padres perdimos la identidad. Porque cuando recibimos visitas en el apto, la gente se anuncia en torno al parentezco con Josefina. Mucha gente cambió su forma de anunciarse. Ahora por ejemplo escuchamos “los tatas” en vez de mis padres o los de Vivi, “la yaya” si alguna abuela viene sola, “la marina” (sin d), “titi Ale”, “titi Chary”, “titi Andy”, “los primitos”, “las tías” (primas mias). Esas son todas cosas que escuchamos por el portero cuando viene alguien a visitarnosla.

Pero creo que lo máximo lo escuché la semana pasada cuando vieno mi tía Mariela (quien además es mi madrina) que se anunció como “LA TÍA ABUELA!”

increible!

2 comentarios:

May dijo...

ahora tienen que cuidarse y no le digas "mami" a la Vivi, ni que ella te diga "papo", please!
bueno ... a menos que el mami/papi sea en otro sentido! jajaj!

Karina dijo...

TAL CUAL, nos pasó (y nos sigue pasando) lo mismo! Somos "los papás de Candela"